Un nómada digital acostumbra a vivir un estilo de vida basado en una gran libertad geográfica, viviendo donde quiera por el tiempo que quiera. Aunque viaja mucho o vive en lugares distintos, no es un viajero tradicional, pues su trabajo siempre lo acompaña.

Entre las motivaciones más frecuentes para adoptar este estilo de vida nómada, podemos hablar de una mayor calidad de vida, la opción de poder pasar más tiempo con la familia, flexibilidad geográfica, elegir vivir en climas más amables, disfrutar de viajes a largo plazo y ser dueño de su tiempo.

Sin embargo, precisamente esa independencia geográfica supone para el nómada digital una serie de nuevos retos, como la falta de separación clara entre el tiempo de trabajo y el tiempo de ocio, la dificultad para mantener una conexión fiable a Internet y la dificultad para mantener contacto con familiares y amigos. Desplazarse por distintos países puede suponer, además, adaptarse a la legislación, zona horaria e incluso al idioma de cada país, así como tener que conseguir visados de trabajo o mantener un seguro de salud de ámbito internacional.

Si hasta ahora siempre has pensado que para lograr una carrera profesional tenías que renunciar a viajar, deberías considerar empezar a vivir como un “nómada digital” y olvidarte a esperar hasta la jubilación para salir y conocer el mundo.